El sedentarismo, la mala alimentación o bajar de peso de manera rápida, cambios hormonales pueden causar flacidez en algunas partes de nuestro cuerpo. El HIFU, es un tratamiento de ultrasonido focalizado de alta intensidad que actúa en profundidad no sólo para reducir grasa localizada sino para tensar la piel, sin cirugía ni tiempo de recuperación.
Requiere pocas sesiones al año, como regla general se necesitan entre cuatro a cinco aplicaciones para ver resultados.
. Estimula la producción natural de colágeno
. Mejora la firmeza y elasticidad de la piel
. Modela zonas como abdomen, brazos, muslos y flancos.
Se indica al utilización de HIFU cuando el paciente necesita:
. Disminuir la flacidez leve a moderada de la piel en un rango etario de 30 a 60 años.
. Para pacientes con mayor grado de flacidez que no pueden recurrir a una cirugía.
. Reducir la celulitis y la piel de naranja.
. Lograr la reducción del tejido graso subcutáneo que después el cuerpo eliminará naturalmente.
. Prevenir la aparición de flacidez post reducción corporal.
La pérdida de elastina y colágeno hace que la elasticidad de la piel no sea la misma. La disminución de estas dos proteínas se acrecienta con el paso de los años, por ello es necesario tratarla desde edades tempranas.
La flacidez puede presentarse en varias zonas y en distintos grados; puede solucionarse si se establece un procedimiento adecuado de manera personalizada sobre la zona afectada. El resultado buscado es una silueta más definida y una piel visiblemente más firme.