Técnicamente las Ondas Rusas e Interferenciales se trata de corrientes de media frecuencia moduladas con señales de baja frecuencia, permitiendo a la señal de baja frecuencia actuar en profundidad sobre la musculatura. Ideal para zonas como glúteos, abdomen, piernas y brazos, proporcionando resultados visibles en pocas sesiones.
Aporta beneficios complementarios al tratamiento corporal estético
. Tonificación y firmeza muscular: Las ondas rusas estimulan las fibras musculares, mejorando la firmeza de la piel y el contorno corporal.
. Mejora de la circulación sanguínea y linfática: Favorecen el buen retorno venoso y linfático, ayudando a activar la circulación en la zona tratada.
. Eliminación de líquidos retenidos: Contribuyen a reducir la hinchazón y la celulitis al facilitar la eliminación de líquidos acumulados.
Se indica la utilización de CORRIENTES RUSAS cuando el paciente tiene:
. Flacidez muscular: para personas con pérdida de tono muscular, ya sea por inactividad, postquirúrgico, envejecimiento o después de un embarazo.
. Postparto (bajo indicación profesional): Ayudan a recuperar la firmeza abdominal y muscular tras el embarazo, siempre que el especialista lo apruebe.
. Retención de líquidos y mala circulación: Mejoran el drenaje linfático y el retorno venoso, siendo útiles para reducir inflamación y sensación de pesadez.
. Programas de modelado corporal y celulitis: Complementan tratamientos reductores, ayudando a definir zonas como abdomen, glúteos, piernas y brazos.
Antes de iniciar el tratamiento, es fundamental realizar una evaluación con un especialista para descartar contraindicaciones. Se recomienda realizar sesiones de 20 a 30 minutos, entre 2 a 3 veces por semana, según el objetivo y la tolerancia del paciente.