Es una técnica de bioestimulación del cuero cabelludo que utiliza microagujas para activar los procesos naturales de regeneración y favorecer el crecimiento del cabello. A través de micropunciones controladas, se estimula la circulación local, se mejora la oxigenación de los folículos pilosos y se facilita la penetración de activos específicos, potenciando su eficacia.
Generalmente se realizan 4 a 6 sesiones, con intervalos de 15 a 30 días según el tipo de cuero cabelludo y el protocolo utilizado. Los resultados comienzan a notarse progresivamente, con una mejora visible en la calidad y densidad del cabello a partir del segundo mes.